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Historia de la marca BMW

       

Historia de la marca BMW

Las motos BMW son las que más se venden en el mundo y las que gozan de un mayor prestigio social. Una posición de privilegio que guarda relación con la calidad de sus productos y con su eficiente servicio postventa. Y con la audacia de sus dirigentes en los momentos más críticos de la compañía, como cuando al término de la I Guerra Mundial decidieron fabricar motos una vez que los aliados prohibieron a Alemania la construcción de motores de avión.

BMW es hoy un gigante en el mundo de la automoción gracias al pragmatismo de sus directivos al término de la I Guerra Mundial, quienes haciendo de la necesidad virtud, fueron capaces de sortear las restricciones impuestas por el Tratado de Versalles. Las potencias vencedoras determinaron que en la derrotada Alemania no se podría fabricar material bélico durante cinco años, lo que extendía la prohibición a la producción de motores de avión, que era lo que en ese momento elaboraba la firma bávara.

La consideración de estos motores como armamento estaba plenamente justificada porque la I Guerra Mundial fue el primer conflicto militar en el que se utilizó la aviación, circunstancia que originó que el número de fallecidos se disparara exponencialmente con respecto a otros conflictos bélicos anteriores.

Dadas las nuevas circunstancias, el director general de la compañía, Franz-Josep, y su equipo de ingenieros, tomaron la decisión de reorientar su avanzada tecnología. Desde ese momento, dejaron de producir motores de aviones para pasar a fabricar motocicletas. Así nacieron las motos BMW.

Fue un golpe de timón muy inteligente de una empresa que apenas tenía tres años de vida. Sin semejante giro, no habría podido convertirse en lo que es hoy: el líder mundial entre los fabricantes de vehículos de alta gama, superando a firmas del tenor de Mercedes o Audi.

La Bayerische Motoren Werke (BMW), en castellano fábricas de motores de Baviera, que tiene su sede en Munich, había nacido en marzo de 1916. A lo largo de 1922 consiguió fabricar su primera motocicleta, la R32, que causó sensación al ser presentada en la Exposición de Berlín de 1923, en un certamen en el que participaron otras 130 marcas de motos alemanas. Tanto la mecánica como la estética del prototipo consiguieron cautivar a un público que no tardó en rendirse a sus pies. Aunque salió al mercado con un precio muy elevado para la época de 2.200 marcos, sus ventas se dispararon en poco tiempo.

El éxito obtenido por BMW a partir de 1923 con la venta de motocicletas resultó espectacular pero la división de coches y motos pasó a un segundo plano en 1924, en cuanto la compañía pudo volver a fabricar motores de avión

A pesar del éxito en el campo de las dos ruedas, una vez vencido el plazo de cinco años impuesto por el Tratado de Versalles, en 1924 la compañía volvió a fabricar motores de avión. De hecho, el motor del Schienenzeppelin que vio la luz en 1930, era BMW.

En marzo de 1929 la compañía produjo en el land de Turingia su primer automóvil en serie, el 3/15 PS, que tenía licencia británica (Austin Seven). Fue a raíz de la compra en 1928 de una fábrica de coches. No obstante, el primer vehículo BMW propiamente dicho vería la luz en 1932, el AM1.

Y a partir de 1933, tras la vuelta a la fabricación de motores de aviones, las secciones de vehículos y motocicletas pasaron a tener un peso mucho menor en la compañía, quedaron relegadas a pesar de que los modelos que fue sacando al mercado resultaron muy exitosos.

Durante la II Guerra Mundial la fabricación de motores de avión siguió cobrando importancia en la marca; en 1941 suponía ya el 90 por ciento de su facturación. En 1944 alcanzó los 750 millones de marcos imperiales en ventas. De la producción se encargaban 56.000 empleados, de los que se calcula que la mitad eran trabajadores forzosos. Los excesos que se cometieron durante la confrontación bélica también tuvieron incidencia en la economía.

La crisis otra vez

Con el final de la II Guerra Mundial las cosas volvieron a torcerse para BMW, cuya planta de Munich quedó destruida por las bombas aliadas. A partir de 1945, la compañía, a la que las fuerzas ganadoras de ocupación prohibieron producir automóviles durante tres años, pudo resistir fabricando motocicletas, frenos y ollas. Su primer vehículo en la postguerra fue el BMW 501, un coche de lujo que vio la luz en 1951, pero generando importantes pérdidas a la compañía, unos 4.000 marcos imperiales por cada cada unidad fabricada.

La crisis se agudizó a mediados de los años cincuenta con la disminución de las ventas de las motocicletas. El el 9 de diciembre de 1959 se celebró una desgarradora junta de accionistas auspiciada por el Deutsche Bank para hacerse con el control, que fue apoyada por los consejeros y los integrantes del consejo de supervisores. Pero después de desposeer prácticamente a los pequeños accionistas, la operación resultó fallida porque los trabajadores, el comité de empresa, los concesionarios BMW y los pequeños accionistas se supieron organizar de forma muy hábil, frustrando la operación.

La venta de la fábrica de turbinas, la pérdida de influencia de los bancos en la compañía y la inyección de dinero que realizó el empresario Herbert Quandt, que se hizo con el 60 por ciento del capital, ayudaron a sortear tan complicada situación.

A partir de 1962, con la gran acogida que tuvieron el BMW 150 y las posteriores versiones BMW 1800 y BMW 200, modelos de coche para la clase media, fue posible remontar el vuelo. La consagración definitiva llegaría en 1966 con el MBW E114.

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Motor bóxer

La primera motocicleta que lanzó BMW allá por 1923, la R32, tenía un principio fundamental que sigue vigente en la actualidad: incorporar un chasis con doble tubo, motor bóxer y propulsión automática. El bóxer es un motor de combustión interna que tiene pistones dispuestos de forma horizontal.

Estamos hablando de una empresa líder en el sector, el fabricante que en Europa produce en la actualidad más motocicletas de gran cilindrada. En concreto, alrededor de 100.000 unidades por año. En lo que no tuvo suerte fue en el lanzamiento de unidades de baja cilindrada como el scooter C125. Las expectativas quedaron frustradas.

En los últimos años, BMW ha ido resolviendo el que era su principal problema, el hecho de que sus motos resultaran mucho más pesadas que las de sus principales competidores de Japón. Si bien es cierto que durante años cada modelo nuevo que salía al mercado pesaba mucho más que el anterior, en 2005 se inició una nueva orientación con la aparición de la R 1200 GS, una moto enduro concebida para grandes recorridos que pesa 30 kilos menos que la R 1150 GS, su predecesora. Y además tiene 15 caballos de vapor (CV) más de potencia. En definitiva, una ruptura de tendencia con el R 1200 GS y los modelos posteriores, con los que la firma alemana ha querido evolucionar hacia motos más completas y competitivas, alejándose de su conservadurismo de los años noventa. Un cambio que está dando buenos resultados.

Aventura en moto

Un nuevo camino que sirve para complementar otras etapas muy exitosas de la compañía. Como la de la BMW GS, nacida en los años ochenta y diseñada para la conducción off-road, que tan buenas prestaciones aportó siempre en todo tipo de contextos: caminos rurales, carreteras secundarias y autopistas. Con ella nació el espíritu GS, una actitud de vida, la que se genera montando esta moto para aventureros, apta para casi todo tipo de trayectos; capaz de llegar a recónditos paisajes a los que con otras motos no se puede acceder, como las cascadas de Thailandia, o de recorrer el desierto del Gobi.

Quienes están imbuidos por el espíritu GS están dispuestos a dejarse llevar rumbo a lo desconocido recorriendo kilómetros y kilómetros para experimentar nuevas sensaciones, conociendo nuevos lugares, perspectivas y amistades que hacen posible el crecimiento personal. Son los seguidores del BMW trail.

Espectacular récord de ventas de las motos BMW a lo largo de 2015 y durante los primeros seis meses de 2016

De lo que no hay duda es de que BMW es la marca líder en el mundo en venta de motocicletas, como queda acreditado con los datos ofrecidos por la propia empresa referentes al primer semestre de 2016. Según BMW Motorrad, la división de motos de BMW, la firma alemana entregó por primera vez en su historia más de 80.754 motos y maxi-scooters durante los seis primeros meses de un año, lo que supone un incremento del 3% respecto al primer semestre de 2015.

Se trata de un incremento de ventas muy importante que se producía tan solo seis meses después de cerrar un ejercicio récord como el de 2015, en el que se había registrado la entrega a los clientes de un total de 136.963 unidades. En 2014 fueron 123.495.

Las cifras de 2015 muestran que las motos de BMW se venden en todo el mundo y que en 26 países es el fabricante que más vende, incluida Alemania, donde la empresa está radicada.

Los modelos más vendidos en 2015 fueron la R 1200 GS, Serie R con el motor bóxer, 1200 GS Adventure y la R nine T. También obtuvo buenos resultados la R 1200 RS, cuyo comportamiento mostró una inequívoca tendencia al alza.

En la web de BMW Motorrad se puede ver la ficha técnica de todas las motocicletas y maxi-scooters que la compañía tiene a la venta, de las que aquí vamos a destacar algunas:

1. La nueva BMW G 310 R que cuya conducción genera un intenso placer a todos aquellos que tienen la suerte de conducir uno de estos modelos. Es la moto ideal para quienes gustan de moverse por la ciudad sobre dos ruedas. Resulta muy fácil de manejar.

2. La nueva BMW G 310 GS que está pensada tanto para la ciudad como para lanzarse a la aventura. Se trata de un modelo perfectamente equipado, exclusivo y fiable. Lleva ABS.

3. La nueva R nine T Urban G/S, la moto que inspira confianza, una bóxer hay que conducir con una posición erguida y relajada, que incluye la más moderna tecnología. Es una auténtica off-road.

4. La nueva K 1600 GTL. Puro lujo. Máxima comodidad y altas prestaciones. Moto elegante donde las haya, con el mítico motor de seis cilindros. Equipada con Dynamic ESA y ABS Pro. En el mundo de las dos ruedas es el equivalente a viajar en primera clase.

La merecida reputación de una firma que cuenta con la mejor red de concesionarios y ofrece la mejor calidad y el mejor servicio postventa

BMW es una marca que ofrece la máxima calidad en sus motos en particular y en todas sus producciones en general; es sin lugar a dudas, una firma de la máxima garantía, que además ofrece en caso de avería o accidente una extensa gama de coberturas y servicios a través de BMW Mobile Care.

Dispone de una amplísima red de concesionarios que le permite ofrecer el mejor servicio posible en el sector de la automoción. En este campo tampoco le pueden hacer sombra ni Mercedes ni sus otros principales competidores. En ellos los clientes y usuarios disponen de todos los accesorios para motos BMW. Y también en la tienda especializada en motos BMW que puede encontrarse en Internet.

La marca BMW se encuentra en uno de los mejores momentos de su Historia. No solo por estar batiendo récords de ventas, también por la alta consideración que tiene entre el público. Según la consultora Reputation Institute, el Grupo BMW es la empresa que para los consumidores poseía mejor reputación en España en 2016.

Parece claro que en estos momentos el liderazgo de BMW está más que consolidado por la calidad de sus productos, la cantidad de ventas alcanzada, el servicio postventa a través de una amplísima red de concesionarios sin posible comparación y el prestigio social que la firma atesora, muy especialmente en España.

Publicado el 4/1/2017 en BMW Motos

       

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