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McBauman prueba el NOLAN N104 Absolute

       

Una nueva prueba realizada por un usuario con una gran experiencia en viajes

McBauman prueba el NOLAN N104 Absolute

 

La primera impresión al ver el Nolan N104 Absolute en color negro es que se trata de un casco sobrio pero con detalles bien cuidados (como las líneas rojas de su interior) que lo hacen también elegante.

Un primer vistazo para comprobar cómo se accionan todos los botoncitos. Llama mi atención que para abrir la mentonera hay que tirar primero de un botón y luego accionar otro. Un mecanismo de doble acción que según la publicidad evita aperturas indeseadas. No sé si será práctico, pero sí es engorroso.

Hay otro mecanismo que permite bloquear la mentonera en posición abierta. No lo había visto en otros cascos y me parece interesante si se quiere circular de esa forma (está homologado para ello). He tenido algún modelo que se cerraba de repente al alcanzar cierta velocidad y algún susto me he llevado. Con este invento tan sencillo, eso no pasa.

doble homologacion modular

También me fijo en que viene con su ubicación para instalar el n-com, el intercomunicador de Nolan. No lo he probado pero me parece un acierto que los cascos lo incorporen facilitando la instalación del mismo y quedando todo mucho más limpio. 
En la parte de atrás cuenta con una predisposición para el ESS, una especie de luz de freno. A falta de pruebas, es para estar atento al invento.

Una vez puesto, compruebo que su interior es muy cómodo y de un material suave, de manera que es un verdadero gustazo ponérselo y llevarlo puesto.

La pantalla me parece enorme facilitando un amplísimo campo de visión. Además, viene con el pinlock incorporado, accesorio imprescindible en cualquier casco si se quiere conducir en condiciones meteorológicas adversas.

La sujeción es cosa de un microlock 2, con cierre metálico, que transmite seguridad.

Interesante para los que usen gafas, el acolchado está diseñado para facilitarlo, dejando hueco suficiente para las patillas.

sistema de nolan para gafas graduadas

El visor solar interior (se acciona al revés de lo habitual) baja muy fácilmente y llama la atención que para subirlo basta con pulsar un pequeño botón (cuesta un poco encontrarlo a veces) y sube el visor propulsado por un muelle, en vez de hacerlo acompañando el mismo mecanismo que para bajarlo, pero en sentido inverso.

Pero al cerrar la mentonera compruebo lo que menos me ha gustado del casco: En mi opinión un buen casco modular tiene que tener la opción de bajar la mentonera y cerrarla firmemente con una sola mano y con un movimiento sencillo. En este modelo hay que ayudarse de las dos manos para comprobar que ha quedado bien cerrado, puesto que, además, no se escucha el click característico, sino algo mucho menos nítido que hace dudar de si se ha cerrado con seguridad o no.

Una vez en marcha, abro las ventilaciones (mentonera y frente) de manera sencilla. Un poco insuficientes para mi gusto, especialmente la de la mentonera, pero conduciendo en invierno he agradecido llevarlas cerradas, señal inequívoca de que ventilan.

Finalmente, respecto al lexan con el que está fabricado, poco puedo aportar salvo la teoría. Es cierto que al tener el casco con las manos tiene un sonido un tanto plasticoso, pero no me atrevo a decir que sea por el uso del lexan.

Como conclusión, me parece un casco de gama media que subiría mucho la nota si el cierre y apertura de la mentonera fuera más sencillos y efectivos. Hay otros modulares que me parecen mejores, pero también es verdad que son más caros.


Publicado el 4/1/2016 en Pruebas y Comparativas

       

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